Llevamos tiempo queriendo escribir este artículo y no nos animábamos a hacerlo. 2020 era un año marcado en nuestras agendas, nuestro centenario y el año que por fin verían la luz muchos proyectos en los que llevábamos años trabajando. La verdad es que no está siendo el año que esperábamos, ni nosotros ni nadie, pero no por ello deja de ser una fecha señalada para nosotros y el comienzo de una era.

Sabiendo que se acercaba nuestro centenario, nos tomamos un tiempo de reflexión para analizar nuestra experiencia a lo largo de estos años. Las conclusiones han quedado reflejadas en una nueva estrategia de marca y en una revitalización de nuestra identidad visual. ¿Lo primero? Recuperar el nombre del fundador del proyecto, nos parecía necesario y un paso lógico para nosotros.

Después llegó el momento de trabajar la parte visual y más visible, BulldogStudio fueron los responsables de trabajar esta parte del proceso con nosotros. Junto a ellos, se decidió hacer una reinterpretación del escudo de la familia Masachs que encontramos plasmado en algunas de nuestras publicaciones más antiguas. El escudo estaba compuesto de una mano ( en catalán) y dos sacos (sacs en catalán), las dos palabras que creemos que originaron el nombre de Masachs.

Con muchos proyectos innovadores entre manos, era primordial para nosotros poder transmitir ese balance entre tradición y modernidad. Por ello, se reformó el escudo para que al igual que la tipografía seleccionada, transmita por sí mismo tanto el legado como el proceso de cambio en el que nos encontramos.

Era importante comunicar la nueva mentalidad con la que estamos trabajando la cuarta generación de la familia, pero sin que supusiera una ruptura con todo lo anterior. Por ello, se mantuvieron los 5 puntos que identificaban nuestro logo anterior. Los puntos representan cinco botellas en rima, siendo el cava el producto que nos define como empresa y el que más disfrutamos elaborando.

 

La nueva imagen no ha llegado sola, empezamos el año presentando un cava muy especial para nosotros: La Mítica. Tuvimos la suerte de poder hacerlo en primicia rodeados de mujeres profesionales del sector del vino con las que disfrutamos de unos maridajes únicos. Una semana más tarde, la presentamos en la feria de vinos orgánicos Millesime Bio que tuvo lugar en Montpellier (Francia).

En Febrero acudimos a la feria  Barcelona Wine Week donde La Mítica fue seleccionada para ocupar un espacio en la barra Fabulous 50 by Women compuesta por vinos elaborados por mujeres. Nuestro puesto fue honorífico ya que en nuestro caso contamos con un enólogo, Alex Ruíz Masachs, pero es un proyecto creado en honor a nuestra abuela Pepita y en el que han participado muchas mujeres durante todo el proceso de creación. En esta misma feria, relanzamos Carolina, cava reserva creado en los 80 al que le hemos cambiado el perfil y la imagen.

En Septiembre ha visto la luz la gama Josep Masachs Tradicional, con la que hemos captado el interés de clientes de países muy distintos gracias a su carácter fresco pero maduro, intenso y elegante. Cerraremos el año presentando nuestros primeros dos vinos, elaborados bajo la D.O Penedès y con el nombre Terres.

No cabe duda que no ha sido el año que esperábamos y que aún nos vamos a enfrentar a meses muy complicados, nos pesa no habernos podido ver en ferias, ni celebrar con todos vosotros nuestra fiesta de aniversario por todo lo alto. Pero gracias a vuestro apoyo incondicional y al trabajo de todo el equipo, hemos podido dar un pequeño paso en lo que esperamos que sea una nueva etapa tanto para nuestra familia como para la bodega.