Una parte muy importante de la propuesta tras la nueva generación de la familia Masachs es ser cada día más integradores.

Trabajamos desde hace muchos años con diversos pequeños productores, y hemos trabajado conjuntamente con ellos para crear nuestra nueva línea de producto, La Mítica.

Junto a ellos, hemos estudiado y seleccionado cada parcela para sintetizar la expresión mediterránea que buscábamos para este cava. Queríamos transmitir la pasión de nuestra abuela Pepita por su tierra, por eso el concepto del territorio nos resultaba muy importante.

Hemos hablado con ellos para dar valor a su compromiso y a su trabajo.

A la hora de elaborar nuestros proyectos más personales siempre contamos con Bolea. Trabaja con viñas certificadas como orgánicas desde hace más de 6 años y reconoce no tener una variedad favorita, le gusta la diversidad. Entre sus parcelas encontramos Muscat, Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Macabeo y Xarel·lo. Los suelos sobre los que trabaja son calcáreos y muy equilibrados.

Nos comenta que ahora con los pasos que están siguiendo muchos viticultores hacía prácticas cada vez más respetuosas con el medio ambiente, los viñedos cada vez se valoran más. Pero por desgracia, hay riesgo de perder grandes viñas por cuestiones económicas y relevo generacional. Él mismo tiene dos hijos y asegura que ninguno muestra interés por el trabajo en el campo, saben que supone mucho sacrificio, preocupaciones y estar todo el día encima de la viña, a menudo renunciando a mucho tiempo de ocio.

 

“Nací debajo de una cepa y la viña siempre ha sido mi verdadera pasión”

Nos acercamos también a saludar a Ferrer, quién tiene unas viñas orgánicas e impolutas a las afueras de Vilafranca del Penedès, a escasos metros de nuestra bodega. Estudió enología en INCAVI pero siempre explica que nació debajo de una cepa y que la viña siempre ha sido su pasión. La vendimia la hacen siempre con mimo y en familia.

Fue su abuelo quien se le transmitió el amor por la tierra y le enseñó sobre viticultura a través de una parcela que aún conserva y nos muestra con gran orgullo. Compartimos la misma visión, la poca intervención se refleja en los vinos. Los suelos de su finca son calcáreos y están llenos de fósiles que transmiten al Xarel·lo gran mineralidad y tipicidad.

Si tienes ganas y la salud acompaña, puedes sacar adelante lo que te propongas”

Otro de nuestros viticultores, Dani, nos cuenta que la viticultura no goza del mejor momento que digamos, por los costes de producción que tenemos en la actualidad y que no se pone en valor el trabajo que conlleva. A título personal, reconoce que ha decidido centrarse en otros cultivos y quedarse sólo con las parcelas que trabajamos juntos porque siente que forma parte del proyecto.

Nos cuenta que si tienes ganas y la salud acompaña, puedes sacar adelante lo que te propongas. Pero reconoce que el valor hace la diferencia y que él continúa recogiendo uva sólo para trabajar en proyectos como el nuestro, en el que se valoran el trabajo en equipo y la calidad de la uva.

Los valores familiares son fundamentales para nosotros y, por ello, nos sentimos realmente afortunados de llevar tantos años colaborando con personas como Gasol que a sus 83 años sigue cuidando de sus viñas. Dice sentirse afortunado, ya que en su caso el relevo generacional no parece ser un problema, su nieto Gilbert lleva tiempo aprendiendo a su lado y le gusta dedicarse a la tierra, aunque reconoce que es un trabajo duro.

El principal objetivo tras La Mítica, aparte de disfrutar, es plasmar en una botella todo el potencial de las variedades autóctonas con las que trabajamos. Intentamos mejorar algo cada día y esto no sería posible sin nuestros viticultores. Junto a ellos hemos realizado gran cantidad de estudios y pruebas, que han conllevado errores y aciertos que luego hemos ido implantando.